Según Claudio Naranjo (1), "hoy se busca educar en determinadas competencias, pero todavía muy ligadas al concepto de producción (debemos ser competentes en el hacer...). Sócrates, en su famoso mensaje del oráculo decía 'conócete a tí mismo' y no le hemos hecho nada de caso, a pesar de haberlo elevado al podio del más grande educador.
No tenemos una educación para conocernos, como no tenemos una educación para las virtudes, ni para las cosas sustanciales del educar a diferencia del instruir, que es transmitir información, que es lo que la educación hace hoy en día. Por eso considero un fraude pretender que la educación es educación, cuando se ocupa de dar información fundamentalmente para pasar exámenes."
He encontrado esta reflexión de Claudio Naranjo (psiquiatra chileno) sobre la educación y creo que nos viene muy bien para relacionarla con el concepto presentado por el colegio de incorporar más activamente la metacognición en el desarrollo de los programas educativos con nuestros hijos/alumnos.
La metacognición es la capacidad de reflexionar sobre la forma individual de aprender de cada uno de nosotros, o como dice José A. Marina "es la capacidad de aprender cómo jugar tus propias cartas". Él compara la educación con el juego de póker y dice que a cada uno se nos reparten unas cartas al nacer, y que la gracia es que no siempre gana el juego el que tiene las mejores cartas, sino el que sabe cómo jugar con las que le han tocado. Es fácil trasladar esta metáfora a las características personales de cada niño y cómo "jugar sus cartas" para sacarle el máximo provecho a su educación y a su vida.
Según J. Burón (2), la metacognición se destaca por cuatro características:
1. Llegar a conocer los objetivos que se quieren alcanzar con el esfuerzo mental
2. Posibilidad de la elección de las estrategias para conseguir los objetivos planteados
3. Auto-observación del propio proceso de elaboración de conocimientos, para comprobar si las estrategias elegidas son las adecuadas
4. Evaluación de los resultados, para saber hasta qué punto se han logrado los objetivos.
En resumen necesitamos saber qué queremos conseguir, cómo lo conseguiremos y si lo hemos conseguido para, a partir de estas respuestas, volver a empezar. Es como un círculo que se realimenta confirmando o descartando nuestra creencia de que sabemos hacerlo de la mejor manera posible dentro de nuestras capacidades.
Espero de todo corazón que el equipo de profesores sepa y pueda llegar a aplicar las técnicas adecuadas para que los alumnos del Planet desarrollen esta capacidad que, junto con otros valores y estrategias les permitirán desarrollar un pensamiento crítico fundamental para su educación y su vida.
Saludos a todos,
Diana
(2) J. Burón - Enseñar a aprender-Introducción a la metacognición